RECUERDOS DE LA INFANCIA


Hoy me ha dado por recordar la infancia... ¡Cuantos recuerdos! Por suerte muy buenos casi todos. Y entre esos momentos ya pasados hace dos mil años jajaja, está esta serie de dibujos animados, que veía todas las tardes a golpe de bocata: HEIDI.

Desde luego, comparado con algunos dibujos animados de ahora, Heidi era una niña de lo más inocentona, porque mejor no doy mi opinión de algunas series "para niños" que salen en la tele hoy en día...

Me podía pasar horas delante de la caja tonta mirando a Heidi y a sus amigos, a veces con lo entretenida que estaba, ni merendaba, con la consecuente frase de mi madre: "Come anda, que te quedas como boba mirando para ellos, comeeeee" jajaja.

Ahora lo veo tan lejano, pero guardo buenas sensaciones, porque si algo desprendían estos dibujos era ternura e inocencia. Será que, igual que Heidi, yo también de enana tenía permanentemente unos coloretes en los mofletes, por eso estaba en "conexión virtual" con ella ;-)

Esta serie, que estaba basada en la novela de Juana Spiry. Existe también una película basada en dicho libro, con Shirley Temple como protagonista.



La canción de la serie:


Abuelito dime tú,
lo que dice el viento en su canción,
abuelito dime tú,
por qué llovió, por qué nevó.
Dime por qué hasta aquí subí,
dime por qué yo soy tan feliz,
abuelitooooo,
nunca yo de tí me alejaré.


Abuelito dime tú.
que el abeto a mí me vuelve a hablar.
abuelito dime tú,
por qué la luna ya se va.


Dime por qué hasta aquí subí.
dime por qué yo soy tan feliz.
abuelitooooo, nunca yo de ti me alejaré.







Por el niñ@ que todos nosotros llevamos dentro. Para que nunca se aleje la esencia de la inocencia y la ternura de nuestro lado y sepamos transmitir tan bellos sentimientos a todas las personas que nos rodean cada día.



Que no se aleje nunca la sensación de descubrir algo totalmente nuevo permanentemente, porque la vida es búsqueda y descubrimiento sin cesar.



Vivamos cada día con la intensidad de cuando éramos niños, sonreid, olvidad los problemas por unos minutos, igual que cuando corríamos y gritábamos sin importarnos nada ni preocuparnos por nada.



Sigamos siendo niños por unos instantes...







Y vosotros, ¿qué recuerdos conserváis con más cariño de vuestra infancia?


¡Un gran abrazo!

12 de Marzo de 2009

6 comentarios:

alma máter dijo...

¡¡Qué de recuerdos!!!
Heidi, Marco....Uf!!!! dibujos memorables...

Un besote!!!

Cornelivs dijo...

Ahora que no nos oye nadie, Angeles, te cuento.

Hace tres años (mis niñas mayores tenian 7 y 6 años), les compré la serie entera de Heidi. Fue al final del curso, al inicio de las vacaciones de Verano. Todas las tardes veiamos un capitulo de Heidi.
¡Creeme: no se quien disfrutó mas, ellas o yo! Fue muy lindo recordar mi niñez.

Un enorme abrazo.

Celia dijo...

Muchos recuerdos. Sí. Olvidemos los problemas y volvamos a ser niños.
Un abrazo

Merce dijo...

A mí me parecían un poco traumáticos, en serio, hace mucho escribí un post sobre los dibujos de nuestra infancia, inventando un final alternativo para Heidi que me libró de la angustia esa infantil. Ahora en serio, Marco si era terrible, eh, pero terrible...

susana dijo...

Qué buen consejo. Yo procuro no dejar que crezca la niña que aún vive en mí. Mi infancia también está llena de dibujos. Un beso.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Tu post, me llevó ala infancia, y no sólo se me vivieron a la memoria los juegos, las películas, sino también los cuentos de Pedrorimalas, tan nuestros, tan particulares, como los de Crrasquilla, y sus dichos antioqueños. UN abrazop